"Mientras que el zorro sabe de muchas cosas, el erizo sabe mucho de una sola cosa."    Arquíloco

Artículos más recientes

Mostrando entradas con la etiqueta Historia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Historia. Mostrar todas las entradas

Frontón Jai Alai monumento histórico en Colonia del Sacramento

 


A comienzos del siglo XX, una empresa dirigida por el empresario argentino Nicolás Mihanovich construyó en las afueras de la ciudad de Colonia del Sacramento, en Uruguay, un ambicioso proyecto turístico que incluía una plaza de toros, una usina eléctrica, un hotel casino, un muelle y un frontón euskaro.

La plaza de toros se inauguró el 9 de enero de 1909 y funcionó hasta 1912, año en que se prohibieron las corridas de toros en el país sudamericano.

El hotel también se inauguró en 1909, edificio que contaría con más de 100 habitaciones, teatro y restaurante entre otras comodidades.

El frontón, el más grande de Sudamérica hasta nuestros días, contaba con una capacidad para 3000 espectadores y unas dimensiones e 64 metros de largo por 21 metros de ancho.

Todo el complejo con el paso del tiempo se fue deteriorando, pasando a ser propiedad municipal, y quedando como un grupo de estructuras con valor histórico pero en un deficiente estado de conservación.

En 1974 el frontón sería restaurado para ser sede del Mundial de Pelota Vasca en Cesta Punta, y se repitiría en 1980 al conmemorarse los 300 años de la fundación de la ciudad de Colonia del Sacramento.
Sin embargo caería nuevamente en desuso, transformándose en un depósito municipal para las motocicletas incautadas por el gobierno de la ciudad.

En diciembre de 2021 la Plaza de Toros sería reinaugurada luego de ser restaurada y refuncionalizada, transformada en un centro de espectáculos.


Mientras tanto el frontón, ubicado a poco más de 150 metros de la Plaza de toros continuaba sin poder ser utilizado, a pesar de estar funcionando allí la Escuela Taller de Artes y Oficios Patrimoniales Manuel Lobo, de la Intendencia de Colonia, que fue haciendo una tarea de restauración del edificio en palcos y carpintería.

Afortunadamente el pasado mes de mayo el gobierno de Colonia presentó el proyecto para la rehabilitación y modernización del frontón euskaro.

Con la presencia de diferentes autoridades locales y nacionales y una representación de la Federación Internacional de Pelota Vasca, se presentó el proyecto para revivir esta imponente estructura deportiva que contará con una gran plaza, estacionamiento para más de 70 automóviles y 30 motocicletas, techado de la tribuna para los espectadores, techado de la cancha de juego con policarbonato transparente, un gimnasio, vestuario para árbitros y jugadores y área administrativa.

El área de la cancha se adaptará para la práctica de diferentes deportes, diferentes modalidades de Pelota Vasca, pero también Fútbol Sala, Basquetbol, Voleibol y Tenis.

En la segunda mitad de 2024 se realizaría la adjudicación para comenzar las tareas de remodelación, con el objetivo de poder estar reinaugurándolo para mediados de 2025.


Información tomada de la web uruguaya de pelota vasca pelotavasca.com.uy


150 años de evolución

Tal día como hoy, hace exactamente 150 años, en la revista científica Proceedings of the Linnean Society of London fueron publicados tres artículos que cambiarían para siempre nuestro modo de ver el mundo. De la misma manera que Copérnico hiciera al quitar a la Tierra del centro del Universo, los trabajos de Charles Darwin y Alfred Russell Wallace quitaban al hombre como centro de la naturaleza.

Hacía unos meses, en junio de 1.858, Charles Darwin había recibido una carta enviada en Febrero desde las Islas Molucas por el joven naturalista Alfred Russell Wallace. En ella se incluía un ensayo titulado On the Tendency of Varieties to depart indefinitely from the Original Type. Es decir, defendía que a lo largo del tiempo las especies iban cambiando y siendo cada vez menos parecidas a la especie original de la que proceden.


Como podemos imaginar, esto no era una novedad para Darwin e ideas parecidas se habían discutido ya con anterioridad. De hecho, ambos habían hablado hace tiempo sobre una ley que regula la creación de nuevas especies.

Pero la principal novedad de Wallace era la existencia de un principio de la naturaleza que provocaba que la evolución ocurriera. Sin embargo, ante la ausencia de un mecanismo que lo explicara, los científicos de la época se seguían mostrando incrédulos. De todas maneras, Wallace sugiere la participación de la lucha por la supervivencia en esta evolución. Como él mismo indicaría, vivirán más sólo aquellos mejor capacitados para obtener comida de forma habitual y de evitar a sus numerosos enemigos.

Vamos, que lo único que le faltó a Wallace fue el nombre que le puso Darwin, la selección natural... Y es que el mismo Darwin comentó que el artículo de Wallace era el mejor resumen que se podía haber hecho del manuscrito que él había escrito en 1.842, El origen de las especies mediante la selección natural.

Para evitar suspicacias, se decidió que ambos publicaran sus ideas en el mismo número de la revista. De esta manera, los dos serían recordados como los que propusieron la existencia de la selección natural.

Sin embargo, no se le daría apenas relevancia hasta que al año siguiente Darwin publicara su ya famoso libro y, en palabras del propio Wallace, diera al mundo una nueva ciencia.